PROGRAMA DE FORMACIÓN ECONÓMICA Y FINANCIERA PARA LA EDUCACIÓN BÁSICA
Primero lo primero
¿Cómo se hace?
El objetivo del programa de formación económica y financiera estriba en que los alumnos desarrollen competencias que les permitan reconocerse como protagonistas de su aprendizaje; el propósito es que adquieran conciencia de sus propios recursos, que los desarrollen y aprovechen para enfrentar las situaciones cotidianas, favoreciendo el razonamiento, la voluntad y la responsabilidad en sus elecciones.
Como se sabe, un programa basado en la pedagogía de competencias implica un proceso de aprendizaje práctico, crítico, constructivo, en el que el alumnado moviliza sus recursos (conocimientos, habilidades, actitudes):
• Hacia la solución de situaciones problema.
• Hacia la toma de decisiones.
• Hacia el establecimiento de proyectos de acción.
Con este enfoque, el programa de formación económica y financiera se abocará a promover el conocimiento y comprensión críticos del entorno, sustentados en principios éticos universales, comprometidos con el bien común, congruentes con el nivel de desarrollo cognitivo del alumno, atendiendo a la diversidad de contextos culturales, económicos y sociales.
Poco a poquito se llena el jarrito
¿Quiénes participamos?
La formación económica y financiera requiere de la participación de toda la sociedad, en especial de la comunidad educativa formada por directivos, maestros, padres de familia, personal no docente y estudiantes; es la plataforma ideal para reflexionar sobre temas orientados a alcanzar una mejor calidad de vida personal y social.
Reflexionar acerca de asuntos como necesidades y deseos, anticipación y planeación, trabajo, ingresos, ahorro, consumo, presupuesto, oferta y demanda, inversión, metas, uso de recursos, proyectos productivos y utilización de instrumentos financieros, entre otros, así como saberse parte del engranaje de la economía y actuar de manera responsable y comprometida, puede ser un punto de partida para lograr, entre todos, una mejor calidad de vida personal y comunitaria.
¡Participa!
No es monedita de oro pa’ caerle bien a todos
¿Para quién?
Contrariamente a este conocido refrán, a todos nos cae bien la educación económica y financiera, sin importar edad, género, grupo social o condición socioeconómica.
Por el carácter práctico y aplicable de los temas contenidos en el programa, estudiantes, maestros y padres de familia podrán experimentar los beneficios de una mejor administración de los recursos y comprender su participación en la economía nacional.
El quehacer del maestro —como impulsor del desarrollo de personas más responsables y comprometidas, y como promotor de mejores alternativas de vida— es fundamental para facilitar esta formación a sus alumnos, como parte de
una estrategia educativa integral.
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